Capítulo XVIII – Meyerman y el Territorio.

A mis diecinueve años y ya totalmente aburrido del trabajo de poda y césped, decidí retirarme y por propuesta del profe John, quien ya venía haciendo recorridos de reconocimiento de territorio, empecé a trabajar con él. Las caminatas eran largas y agotadoras pero interesantes y educativas, ya que John nos contaba historias inéditas de la ciudad y nos enseñaba las fronteras invisibles, aprendí a observar mi entorno de una manera más crítica.

Recuerdo en particular un recorrido que hicimos con un par de gringos, (australianos)debido a una confusión por una persona pasada de tragos quien, al ver a nuestro guardaespaldas, Polo, -un habitante de calle- pensó que íbamos a robar a los extranjeros, por lo cual llamó a la policía. A pesar de que John les presentó sus credenciales como guía nos subieron a la patrulla y nos trasladaron a un CAI cercano.

Afortunadamente los extranjeros estaban emocionados por haber subido a una patrulla policial, nos aseguraron que nunca habían tenido una experiencia tan emocionante en su vida. Al poco tiempo y después de un par de llamadas fuimos liberados y continuamos con nuestro recorrido.

Ilustración Meyerman, 2020
Ilustración Meyerman 2020